sábado, 6 de febrero de 2016

La riqueza alimenticia mexicana, una opción para adelgazar

Adelgazar en México es mucho más fácil de lo que pensamos o de lo que puede hacerse en otros países. Mayoritariamente la constitución física de los mexicanos no es delgada ni alargada sino corta y ancha, quizá por eso nos vemos más gordos o acumulamos más grasas. Sin embargo, la principal razón de la gordura está en la cantidad de grasas saturadas (y no saturadas) usadas durante la preparación de los alimentos, además, la mala distribución (número de comidas por día) y cantidades de los mismos . 
     Si eliminamos estos tres aspectos (cantidad de grasa saturada y no saturada, cantidades o raciones por plato y distribución ) aprovechando, además, la riqueza en verduras, frutas, legumbres, cereales y carnes existentes en México, podremos comer de forma equilibrada y muy sabroso. Simplemente se trata de aprender a prepararlos sin grasas o con muy pocas grasas y condimentándolos de nuevas formas.

¿Cuánto pesa y mide el mexicano promedio?

Con datos de 17 mil 364 personas mayores de 18 años, la Cámara Nacional de la Industria del Vestido encontró que el hombre mexicano promedio pesa 74.8 kilos y mide 1.64 metros, mientras que las mujeres 1.58 metros de altura y 68.7 kilos de peso.

Por rangos de edad, entre las mujeres de 18 a 25 años el promedio de peso es de 62.9 kilos, y en los hombres, de 70.4 kilos. La altura promedio de las jóvenes es de 1.61 metros y de los hombres jóvenes 1.67 metros.
En los hombres el mayor peso está en el rango de edad 40-50 años, con un promedio de 77.3 kilos; las mujeres, en el mismo rango, registran 72.2 kilos.

El análisis de las dimensiones antropométricas promedio de la población mexicana, titulado¿Cuánto mide México? El tamaño sí importa, se basó en una muestra validada por el Instituto Nacional de Geografía e Informática en cuatro zonas geográficas del país. El trabajo de campo se realizó del 19 de octubre de 2010 al 15 de junio de 2011. El 49.3% del total de las personas medidas fueron hombres.
         En comparación con los estadounidenses, los mexicanos son más bajos en estatura pero tienen unos diez kilos menos de peso. El estadounidense mayor de 20 años mide en promedio1.76 metros y pesa 88.3 kilos, mientras que en las mujeres las medidas son de 1.62 metros de estatura y 74.7 kilos de peso.

Fuente: 

http://www.muyinteresante.com.mx/preguntas-y-respuestas/12/02/09/medidas-poblacion-mexicana/

En la escuela me llaman 'albóndiga'

La historia de Ramón

Ramón es un niño de 8 años con mirada triste. En la escuela lo han castigado por ser agresivo y porque les pega a sus compañeros. Suele estar solo durante los recreos. Sus golpes son fuertes, muy fuertes. Los niños del salón lo miran con recelo mientras disimuladamente se ríen de él y le dicen "albóndiga con patas". La profesora lo tiene siempre en la mira. Pase lo que pase, la culpa será de Ramón. Cuando llega a casa, la historia se repite. Siempre el responsable será él.
Sus padres están preocupados pero no saben cómo actuar y, lo peor, tampoco se ponen de acuerdo, por el contrario, se echan la culpa mutuamente. Su madre intenta protegerlo evitando que alguien corrija el comportamiento del niño. El médico les ha dicho que es obeso y que deben hacerlo bajar de peso... pero no les dice cómo hacerlo. Ambos se evaden. Ramón ha escuchado todo. Nuevamente es el responsable del conflicto en la familia.
Ramón va a la cocina a escondidas y "roba" las galletas, las manzanas y se come el pedazo de gelatina que ha dejado su hermano ayer por la tarde. Se va al jardín donde, solo, junto a su perro, se queda mirando hacia ningún punto... Ramón sufre en silencio.

Conóceme

Me llamo Elizabeth, pero para abreviar me llamaré simplemente Liz Alcalá, como muchos me llaman. Soy mexicana y tengo sesenta largos años. Soy profesora universitaria jubilada, casada con un español de nombre Agustín, madre de tres hijos y abuela de tres hermosas niñas. Profesionalmente soy lingüista, es decir, estudio el lenguaje, razón por la cual uno de mis hobbies es escribir. Pero no soy escritora de literatura aunque he caído en la tentación de escribir uno que otro relato, aunque exactamente no es ni mi interés ni mi talento.
      Me encanta el mundo de la información, realmente de joven quise ser periodista pero razones ajenas a mí me lo impidieron, por eso terminé estudiando letras españolas y no me arrepiento. Ahora bien, lo que más, más, más me hubiera encantado estudiar sería danza clásica. El ballet es algo que siempre me ha encantado, pero tampoco pude hacerlo. Sin embargo, como soy tauro, es decir, muy terca, finalmente estudié danza aunque no clásica y ya cuando mis hijos habían nacido. Dicen que tuve facilidad por lo que en los distintos grupos que estuve en poco tiempo ocupaba un puesto principal. Ahora mismo, a mis sesenta años sigo en la danza aunque de forma intermitente por los viajes que hago cada año y media a la tierra de mi esposo. 
    Durante mis estancias en España procuro hacer mucho deporte y estudiar otras cosas. Soy inquieta por naturaleza. Me gusta escribir y junto con un amigo asturiano hemos llevado a buen puerto nuestro sueño conjunto, publicar una investigación sobre la carrera artística de ROCÍO DÚRCAL, nuestra cantante favorita. De este libro más tarde hablaré. 

viernes, 5 de febrero de 2016

¡Pero válgame mujer!

¿Güeritas color de llanta?

Presentación del blog

Pero válgame mujer, 
pues qué no ve 
que así negra está bonita
negrita Cu-cu-rumb-bé

¡Qué razón tuvo el pescado con bombín de nuestro querido Francisco Gabilondo Soler, Cri-crí, al llamarle la atención a la negrita que quería ser "blanca, como la luna, como la espuma que tiene el mar". La negrita siente envidia del color de las conchas. Se sintiente enfadada por su color. ¡Qué tristeza pero, al mismo tiempo, que verdad!
      Durante siglos las mujeres mexicanas hemos vivido atrapadas en los prejuicios sobre nuestra propia anatomía que por genética familiar y racial heredamos. Aunque no lo reconocemos públicamente sentimos rechazo por el color de nuestra piel, la estructura de nuestro cuerpo, la estatura y/o los rasgos faciales. Soñamos con ser blancas, altas, delgadas, finas, rubias, con labios delgados y narices afiladas. Nada que ver con la fisonomía del grueso de los habitantes mexicanos. Lo mismo se aplica para los hombres.
      En este prejuicio sobre nosotras mismas trabaja, cómo no, los medios de comunicación mayormente propiedad de españoles de tercera o cuarta generación, es decir, hijos, nietos o bisnietos de españoles o europeos llegados a México en otras décadas. La televisión mexicana ha promovido descaradamente el prejuicio sobre los cánones de belleza, de éxito laboral y hasta afectivo. En las telenovelas, por ejemplo, las protagonistas jamás corresponden a la característica mayoritaria de las mexicanas (chaparritas, morenas, regordetas y con rasgos mestizos). La heroína de la historia es la típica chica alta, rubia o morena pero con rasgos muy europeos. Si es baja de estatura el problema se resuelve si sus ojos son azules o verdes y el cabello es rubio, aunque sea teñido. El rol de la mexicana "real" (llamaré así a la mujer con las características más reconocidas entre los mexicanos) se deja para el personaje secundario o, principalmente, para los personajes del servicio doméstico, del mercado, de las mercerías o loncherías. 
      En los servicios informativos "no se cantan mal las rancheras". ¿Cuándo hemos visto a una presentadora o conductora, aunque sea del pronóstico del tiempo, parecida a la mayoría de las mujeres que pululamos por las calles de nuestro país? Peor aún, ¿nos imaginamos que a alguien con rasgos indígenas pudiera dirigir algún programa musical o un debate para la presidencia? Y qué decir de las revistas para mujeres que tanto se venden en nuestro país en las cuales menos aún nos veremos reflejadas, aunque muchas crean que si se visten, peinan o entintan se verán iguales a las modelos. 

Mujeres reales

Mujeres mexicanas
¡Pero válgame mujer! nace con la intención de compartir con las mujeres principalmente mexicanas, aunque no sólo a ellas, experiencias, consejos, textos, etc., con el objetivo de reivindicar nuestras características y sentirnos orgullosas sin necesidad de disfrazarnos ni física ni emocionalmente. Se trata de dar consejos e intercambiarlos para poder sacar lo mejor que tenemos tanto física, cultural e intelectualmente. Por ejemplo, qué ropa nos queda mejor a la estructura de nuestros cuerpos; cómo pintarnos, qué tintes usar sin caer en el absurdo, qué colores, etc. Consejos para sacar lo mejor de nosotras sin tener que gastar demasiado y sin ser esclavas de la dictadura de la moda. Aceptarnos como somos y con la edad que tenemos también.
     Espero que en este blog --deseando sea de muchas mujeres y no sólo mío-- también se puedan compartir cuentos, historias, recetas, preguntas, poesías, etc. Se trata de mostrar y mostrarnos como mujeres orgullosas de nuestras raíces y herencias culturales tan desprestigiadas no sólo por los medios sino también por las instituciones y por buena parte de la ciudadanía, los cuales, tienden a sobrevalorar las riquezas culturales, gastronómicas y los cánones de belleza de otras latitudes en detrimento de nuestras tradiciones y nuestras etnias.
    Si logramos eso seguramente aprenderemos a respetarnos y a darnos a respetar educando, encima, mucho mejor a nuestros hijos y nietos. Ojalá que les guste la idea y me ayuden a llevar este blog. SALUDOS.