viernes, 5 de febrero de 2016

¡Pero válgame mujer!

¿Güeritas color de llanta?

Presentación del blog

Pero válgame mujer, 
pues qué no ve 
que así negra está bonita
negrita Cu-cu-rumb-bé

¡Qué razón tuvo el pescado con bombín de nuestro querido Francisco Gabilondo Soler, Cri-crí, al llamarle la atención a la negrita que quería ser "blanca, como la luna, como la espuma que tiene el mar". La negrita siente envidia del color de las conchas. Se sintiente enfadada por su color. ¡Qué tristeza pero, al mismo tiempo, que verdad!
      Durante siglos las mujeres mexicanas hemos vivido atrapadas en los prejuicios sobre nuestra propia anatomía que por genética familiar y racial heredamos. Aunque no lo reconocemos públicamente sentimos rechazo por el color de nuestra piel, la estructura de nuestro cuerpo, la estatura y/o los rasgos faciales. Soñamos con ser blancas, altas, delgadas, finas, rubias, con labios delgados y narices afiladas. Nada que ver con la fisonomía del grueso de los habitantes mexicanos. Lo mismo se aplica para los hombres.
      En este prejuicio sobre nosotras mismas trabaja, cómo no, los medios de comunicación mayormente propiedad de españoles de tercera o cuarta generación, es decir, hijos, nietos o bisnietos de españoles o europeos llegados a México en otras décadas. La televisión mexicana ha promovido descaradamente el prejuicio sobre los cánones de belleza, de éxito laboral y hasta afectivo. En las telenovelas, por ejemplo, las protagonistas jamás corresponden a la característica mayoritaria de las mexicanas (chaparritas, morenas, regordetas y con rasgos mestizos). La heroína de la historia es la típica chica alta, rubia o morena pero con rasgos muy europeos. Si es baja de estatura el problema se resuelve si sus ojos son azules o verdes y el cabello es rubio, aunque sea teñido. El rol de la mexicana "real" (llamaré así a la mujer con las características más reconocidas entre los mexicanos) se deja para el personaje secundario o, principalmente, para los personajes del servicio doméstico, del mercado, de las mercerías o loncherías. 
      En los servicios informativos "no se cantan mal las rancheras". ¿Cuándo hemos visto a una presentadora o conductora, aunque sea del pronóstico del tiempo, parecida a la mayoría de las mujeres que pululamos por las calles de nuestro país? Peor aún, ¿nos imaginamos que a alguien con rasgos indígenas pudiera dirigir algún programa musical o un debate para la presidencia? Y qué decir de las revistas para mujeres que tanto se venden en nuestro país en las cuales menos aún nos veremos reflejadas, aunque muchas crean que si se visten, peinan o entintan se verán iguales a las modelos. 

Mujeres reales

Mujeres mexicanas
¡Pero válgame mujer! nace con la intención de compartir con las mujeres principalmente mexicanas, aunque no sólo a ellas, experiencias, consejos, textos, etc., con el objetivo de reivindicar nuestras características y sentirnos orgullosas sin necesidad de disfrazarnos ni física ni emocionalmente. Se trata de dar consejos e intercambiarlos para poder sacar lo mejor que tenemos tanto física, cultural e intelectualmente. Por ejemplo, qué ropa nos queda mejor a la estructura de nuestros cuerpos; cómo pintarnos, qué tintes usar sin caer en el absurdo, qué colores, etc. Consejos para sacar lo mejor de nosotras sin tener que gastar demasiado y sin ser esclavas de la dictadura de la moda. Aceptarnos como somos y con la edad que tenemos también.
     Espero que en este blog --deseando sea de muchas mujeres y no sólo mío-- también se puedan compartir cuentos, historias, recetas, preguntas, poesías, etc. Se trata de mostrar y mostrarnos como mujeres orgullosas de nuestras raíces y herencias culturales tan desprestigiadas no sólo por los medios sino también por las instituciones y por buena parte de la ciudadanía, los cuales, tienden a sobrevalorar las riquezas culturales, gastronómicas y los cánones de belleza de otras latitudes en detrimento de nuestras tradiciones y nuestras etnias.
    Si logramos eso seguramente aprenderemos a respetarnos y a darnos a respetar educando, encima, mucho mejor a nuestros hijos y nietos. Ojalá que les guste la idea y me ayuden a llevar este blog. SALUDOS. 

      
     

No hay comentarios:

Publicar un comentario